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Mi foto del 2015 o Notas sobre fotografía, cuerpo y poder

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Foto: Captura de pantalla de Twitter

A mitades de julio de 2015, esa foto circuló por la prensa y por diversas redes sociales. Es una de las representaciones visuales de la detención de Çilem Doğan, después de que ella disparara a su marido. Es, también, una representación del poder inherente en el acontecimiento fotográfico o, quizás, la visualización de las posibilidades de subvertir tal poder. Las tres personas en primer plano son actores de la toma, participan en ella por medio de negar su mirada a la cámara (y a la persona detrás de ella). De ese modo, el aparato fotográfico -invisible en el resultado final- es presente en la imagen. Pero, hay otro gesto con el que la detenida demuestra aún más que es consciente de su participación activa en la representación visual de ese momento de su vida: los dos dedos levantados. Con sus dedos parece decir “sí, tómame esa foto”, y además, “sí, lo hice, todo está bien”. Ella misma transforma el acontecimiento fotográfico en un momento de reconocimiento de sus acciones, deseando ser vista como transgresora de la ley (hecho representado por las esposas y las agentes de policía quienes dan protagonismo a la detenida, bajando sus cabezas).

Como si se la hubiera puesto a propósito para tal escenificación, la camiseta subraya su firmeza corporal: “Querido pasado, gracias por todas las lecciones. Querido futuro, estoy lista!” El pasado: resistir a los actos violentos de su marido. El futuro: la prisión. Para las fuerzas jurídicas, la foto contiene el potencial de ser usada con el fin de criminalizar a la detenida como asesina. La imagen figura como prueba de la falta de remordimiento tan destacada por la prensa que la reprodujo. No obstante, fue otra mirada la que dio fama a la foto y a Çilem Doğan. La mirada que llevó a la difusión de la imagen por las redes sociales fue una mirada resistente que vio en la fotografía de un arresto la visualización de la necesidad de autodefenderse ante la violencia de género, criminalizando así las actuales leyes como ilegítimas ante las situaciones de las supervivientes. Mis ojos enfrentaron la imagen en ese último sentido, mi cuerpo sintió una satisfacción que aún no ha desvanecido. Si bien (o justo porque) envuelve dolor, tristeza y rabia, esa foto fortalece.

(mi interpretación de esa fotografía ha sido inspirada por Ariella Azoulay. Ver: http://cargocollective.com/AriellaAzoulay/What-is-photography)